Antes de lanzar nuestra primera colección, hace ya 5 años, teníamos claro que Barqet solo podía ser una marca de calzado sostenible. Desde nuestro nacimiento, todos y cada uno de los pares que hemos vendido se ha realizado a mano en pequeñas fábricas de España. Y siempre con materiales provenientes de productores locales. 

Desde hace 5 años somos la confirmación de que es posible fabricar calzado de manera sostenible, con producciones en las que el daño ecológico es el mínimo y las condiciones laborales de todos los que forman parte en el proceso de fabricación de tus zapatillas, excelente. 

En 2020 introducimos un pequeño cambio que va a dirigir el futuro de nuestra marca y que tanto vosotros como el planeta exige.

Hacia una producción de calzado totalmente ecológica

El primer paso lo dimos en 2019 mediante el uso de materiales reciclados provenientes de desechos de fabricación en nuestras suelas de inyección. Este reciclaje ha supuesto un ahorro del 80% de uso de agua y de un 70% de energía.

Algodón 100% reciclado

El segundo paso lo damos en la temporada SS’20 con la introducción de modelos 100% reciclados. Cada uno de los componentes de los modelos Dogma Low Recycled son íntegramente provenientes de materiales reciclados como PES de botellas de plástico o restos de algodones provenientes de pruebas o pares defectuosos. Este pequeño cambio supone un enorme ahorro tanto en energía como en agua, limitando el gasto en más de 20.000 litros de agua en fabricación cada temporada. 

Km 0

Nuestras zapatillas se manufacturan en pequeñas fábricas cooperativas de La Rioja y Elche, donde trabajadores de tercera generación mantienen viva una tradición de más de 100 años de antigüedad. Los proveedores de materiales que participan en todo el proceso de fabricación, desde los cordones, tejidos o la goma natural de nuestras suelas, e incluso nuestras cajas de cartón reciclado en las que recibes tus Barqet, son locales. En la mayoría de casos, estos proveedores se encuentran en la misma zona que las fábricas manufacturan el producto final, reduciendo enormemente las emisiones de CO2 que supone la fabricación de cada uno de nuestros pares.

Cuando tus Barqet llegan a tus pies no han viajado más de 600 km entre el proceso de fabricación y el envío directo… ¡al menos 20 veces menos que un producto fabricado en Asia!

Además, optamos por trabajar con proveedores de envíos concienciados con la reducción de emisiones de CO2, como SEUR, y su programa DrivingChange™ con el que a través de la optimización de rutas y uso de vehículos y combustibles alternativos conseguimos que el impacto de tu compra en el medio ambiente sea cada vez menor.

Comercio Justo

Es muy posible en el proceso de fabricación de tus Barqet hayan participado Antonio, Raquel o Rubén, tres de las más de 300 personas que trabajan en nuestras fábricas y que representan a un colectivo que lleva décadas luchando por mantener viva una industria local.  

No solo queremos excelentes acabados, elaboración artesana y materiales de primer nivel, trabajamos con una filosofía de comercio justo y unos márgenes muy ajustados para seguir apoyados en una industria de la que nos sentimos orgullosos y agradecidos.

La tradición es una de nuestras señas de identidad, la base desde la que ha crecido Barqet hasta llegar a lugares como París, Milán, Tokio, Tel Aviv o Seúl. Queremos seguir aportando nuestro esfuerzo e ilusión para colaborar en hacer más grande aún una industria de más de un siglo de vida.